Invertir en bienes raíces, qué hay que tener en cuenta

Sin lugar a dudas, invertir en propiedades es una de las apuestas más seguras que puedes realizar en este campo. Sin embargo, en nuestro país aún persiste un pensamiento generalizado de que las personas que invierten en propiedades pertenecen a un nicho aislado. En este post te daremos algunos tips para que veas que cualquiera puede invertir en propiedades.

Inversiones en viviendas

Esta clase de inversión es una de las mejores opciones debido a la tasa de retorno y a la sostenibilidad en el tiempo de la misma. Además, cualquier individuo con cierta renta puede acceder a una siempre y cuando cuente con un capital inicial que, aunque puede que sea un poco elevado, y que varíe según la localidad y la calidad del inmueble, no es inaccesible.

La forma más común de obtener ganancias es mediante el proceso de arrendar la vivienda para pagar el dividendo y obtener un excedente. Con un buen arreglo la tasa de retorno puede llegar hasta el 10% anual. Además la vivienda siempre será de tu propiedad.
Puedes recuperar complemente el capital invertido luego de 10 o 15 años de arriendo, por lo que queda por delante es ganancia neta.

Inversiones en locales y comercio

Esto ya es un poco más complicado pues deben conocerse aspectos técnicos, económicos y específicos con respecto al rubro, situación del mercado y especificaciones analíticas. Al igual que en el caso anterior, la ganancia se obtiene por el arriendo del local. Un beneficio que presenta este caso es que, por lo general, estas propiedades suben su valor y su plusvalía año con año, por lo que las ganancias pueden emerger con más facilidad.

Eso sí, en este último periodo, la demanda en el alquiler de estos bienes raíces ha decaído. Por su contraparte, la demanda de arriendo de viviendas ha aumentado.

Inversiones en etapa de construcción

Uno de los mejores momentos para invertir en propiedades es cuando el bien raíz se encuentra en etapa de proyecto o en etapa de construcción, o sea, cuando lo único que se tienen son los planos, o cuando la construcción ya ha comenzado. Estos procedimientos plantean varias ventajas, entre las que cuentan mejores operaciones y mayor velocidad de la transacción. Asimismo, comprar durante estos periodos significa una disminución del valor final del bien raíz, lo que, a la larga, devendrá en una mayor rentabilidad a la hora de arrendar la propiedad.