¿Quieres invertir tu dinero seguro?

Antes que todo debemos definir qué son estos bonos. Pues son instrumentos financieros de deuda fija o variable respaldados por activos de diferentes naturaleza. El fin de estos bonos es anticipar el comportamiento de dichos activos.

¿Cuáles son estos activos?

Letras hipotecarias y mutuos hipotecarios.
Contratos de arriendo con promesa de compra-venta y las viviendas asociadas.
Créditos y derechos de pago emanados de obra pública, de bienes nacionales de uso público y las concesiones de estos bienes.
Créditos y derechos por escritos que sean transferibles.

Características

Además de lo expuesto en el primer párrafo, estos bonos son otorgados por el emisor a la sociedad securitizadora, para que ésta busque inversionistas que se interesen en ellos. Por lo general están dirigidos al mercado en general, inversores privados, intermediarios de inversión, inversores, tanto extranjeros como institucionales, así como también a inversores calificados.

Funcionamiento

La oferta de esta clase de bonos debe ser inscrita como valor y registro correspondiente, junto a ciertos documentos que ratifican esta decisión por parte del emisor. Acto seguido, la emisión debe inscribirse en la CMF. Luego toda la información presentada ante la CMF debe ser enviada a las entidades intermediarias y a las Bolsas en las que se transen estos bonos.

Respecto a los inversionistas, los intermediarios y securitizadoras deben hacer llegar a estos un folleto con toda la información de los bonos emitidos y del emisor, además de la forma que deben llenar para hacerse de estos instrumentos. Es decir, debe ponerse a conocimiento del público toda la información en cuanto a ofertas existentes, valores ofrecidos e información de la empresa emisora. En la firma del contrato, el emisor se obliga a devolver la inversión, junto a los intereses del periodo. El interés puede pactarse, de antemano, como variable o fijo.

Cuestiones a tener en cuenta

– Asegúrate que el emisor y los valores emitidos estén inscritos de manera correcta en la CMF.
– Al igual que la mayoría de los instrumentos de inversión, entre mayor sea el riesgo de los bonos emitidos, mayor será la rentabilidad que estos ostenten. Recuerda que hay peligro de que tu inversión no sea devuelta y mucho menos los intereses.
Los emisores pueden ser incautados por las entidades acreedoras de los tenedores, lo que define el anterior punto.

Por último

Invertir en deuda es una buena apuesta, pero generalmente dirigida a inversionistas avezados y que toman riesgos. Si eres de estos, o estás dispuesto a serlo, invierte, puede que obtengas muchos dividendos.